Hay algo de perfecto en vos,
y es tu miedo.
Tu miedo es tan perfecto que no le temés a ningun desafío ni hazaña,
no te asustan los fantasmas ni la oscuridad,
no te achicas ante las batallas ni ante el peligro,
no te asusta proteger a quien querés con tu propia vida.
Precisamente porque tu verdadero miedo - ese que hace brillar tu ojos de una manera hermosa, porque te hace completamente vulnerable al mundo-, tu verdadero miedo es perder a quienes amas. Y a quienes te aman.
Es tan perfecto temerle a algo tan incierto. Digo que es perfecto porque todo lo demás es real. Esto es tan humano, algo tan interno de las personas, que es perfecto. Por lo menos para mí.
y es tu miedo.
Tu miedo es tan perfecto que no le temés a ningun desafío ni hazaña,
no te asustan los fantasmas ni la oscuridad,
no te achicas ante las batallas ni ante el peligro,
no te asusta proteger a quien querés con tu propia vida.
Precisamente porque tu verdadero miedo - ese que hace brillar tu ojos de una manera hermosa, porque te hace completamente vulnerable al mundo-, tu verdadero miedo es perder a quienes amas. Y a quienes te aman.
Es tan perfecto temerle a algo tan incierto. Digo que es perfecto porque todo lo demás es real. Esto es tan humano, algo tan interno de las personas, que es perfecto. Por lo menos para mí.
Hay algo de escalofriante en mí,
y es mi miedo.
Aquel que jamás me deja en paz, el que no permite que sea yo todas las veces que quiero,
el que analiza demasiado todo para no llegar a ningún punto.
Lo más escalofriante de mi miedo es que soy tan segura de mí misma que me muestro insegura frente al resto. Lo más escalofriante es que vivo teniendo miedo.
