martes, febrero 28, 2006
...
Ya quisiera no ver tanta ruina alrededor, siento cada puerta cerrarse poco a poco y reconozco que no sé si estoy jugando a favor o en contra mío. Quisiera no sentir que juego una carrera sin sentido. Quisiera no sentir más que cada palabra es pesada.
Hoy no es mi día.
viernes, febrero 24, 2006
lunes, febrero 20, 2006
Cobardes
¿Acaso no se animan? ¿Acaso nunca les enseñaron a hablar? ¿Acaso tienen miedo?
Es porque no saben, es porque son grandes en sus sonrisas pero muy pequeños en sus adentros, y no se animan, a hablar, a decir la verdad
¿cuando aprenderán?
Yo no soy su voz, yo hablo por mí,
si ustedes no se animan van directo al muere.
Cobardes.
domingo, febrero 19, 2006
Miro ese mar inmenso, tan azul que no distingo, y comprendo que es hora de despedirse. El sol se va, como queriendo armonizar y danzando su mismo baile, las nubes se tiñen de rosa. En esas idas y venidas noto que el mar no se acerca a lo que escribí en la arena, y timidamente va creciendo hasta devorarse esas letras. Juega para que le siga escribiendo, para que lo siga burlando y él siga borrando mis huellas. Entonces decido que ya no quiero jugar, sino, de verdad despedirme, no me puedo ir sin saludar; la arena se la lleva uno pegada, pero el mar es una imagen retenida en la memoria con ganas de recrearla, es una imagen nostalgica. Pero como aún brilla tranquilo ante mis ojos, puedo hacer que se grabe fijamente.
Seguida por el instinto me agacho a escribir.
VOLVEREMOS EN BUSCA DE NUESTROS SUEÑOS.
Una promesa, una premonición, una frase. Sea lo que sea lo tengo delante de mis ojos y sé que tiene un sentido. Comencé un sueño frente al mar, con esa simpatía arañandome los pies, y un año más tarde no hago más que recordar y preguntarme qué será este juego de la vida, que no hace más que sorprenderme al mirar hacia el pasado. Los mágicos giros, sus arriba y sus abaj, y cómo es todo un gran equilibrio, entre gritos y silencios vamos equiparando, y se llegan a comprender muchas cosas que en su momento eran enigmas, y un día de repente encajan como piezas de rompecabezas, otro día vuelven a ser enigmas, pero no me canso nunca de encontrarles el sentido.
Volviendo a ese mar, que no se queja de tantas preguntas pero tampoco me las responde, vuelvo también a mi sueño, y a lo mucho que creció. Hoy ese sueño encierra mil más y con la misma esperanza que hace un año dejo que se los lleve el mar.
Una mágica conexión no me permite dejar de mirar, mientras pienso en la próxima vez que abandone mis sueños en el mar: si será con él, si estaré sola de nuevo, o quizás quién sabe. Yo sueño en volver con él, por eso es que " Volveremos". Tantos sueños más, que no digo pero por dentro ansío, todos ellos abandonados por mi imaginación en ese mar que se abre al mundo, aunque vuelve entre ola y ola.Cuando miro el agua y la arena yéndose entre mis pies descubro un gran caracol rosado, un poco gastado pero entero, y comprendo el intercambio. Tus sueños por los míos.
Entre mis manos lo llevo con cuidado prometiendo que lo traeré la próxima vez, porque volveré en busca de esos sueños.
sábado, febrero 11, 2006
Extrañando
| se extienden, pluma tras pluma, las alas grises. Aletean y se elevan- Se van volando, golpeando lentamente el aire, moviendose como lentos mensajes que nunca llegan, porque no son palomas. El olor a mar las llama y las despierta, se las lleva bien adentro, ellas sólo forman "Vs" en el cielo, no queriendo decr nada pero uno entiende sus señales. El viento corta mi piel, pegandome furioso con esa débil arena, descuartizando mi corazón escondido en sus tinieblas. Las nubes no me dejan tocarte; sos ese sol que se esconde. Y todo este lugar me da tanto frío, me hace tanta falta el calor de tu sonrisa. Ya no aguanto el mar helado en los pies, ya no aguanto la arena golpeando mis dientes todo el tiempo, ya no aguanto extrañarte cada vez más, cada vez tanto. No es mar lo que lloran mis ojos. |
domingo, febrero 05, 2006
El mar

En lo transparente se mueve una burbuja de gelatina rosada, dejando tras sus tentáculos un veneno, se mueve pomposamente hasta estancarse en la orilla. El mar se va como un espejo de sí mismo, y queda brillando el sol en la arena mojada. Mientras tanto yo camino sin rumbo, salpican mis pies cuando se mojan, no dejan huella cuando secan.
Miro hacia todos los horizontes, fundidos con lo que no se ve, un faro, un puerto, el mar, miro tus horizontes en mí. Ya no camino porque lo ordenen mis pies sino por la fuerza con que me empuja el viento. Entonces solo me dejo llevar, no sólo por ese viento, sino por los recuerdosque me llevan sin miedo a vos, a tus huellas en la arena que siempre borró el mar. Y ese mar que empepó nuestros pies, un juega tristemente en los míos preguntándose porqué no estarás...
viernes, febrero 03, 2006
Amanece en la ruta
Ese día no entendió bien quién era ni qué buscaba en este mundo. Sólo sabía que su mente se dividía en dos y temía por ese futuro incierto, que quién sabe a donde lo llevaría.
Entonces ¿Qué quiero? ¿Quién soy?