jueves, marzo 19, 2009

mirando al cielo

Sol
que brota entre los tallos y las calles,
inundando las nubes espesas,
desnudando almas enhiestas.
Un alma mira la naciente de ese sol.

Corre
entre los pensamientos y las voces
como si pudiera evitarlos, esquivarlos, borrarlos.
Ese alma inquieta corre.

[y por si fuera poco
Grita,
con los nombres de ancestros y cuerpos secos.
Mira al cielo y grita.

Sube
la voz entre las gotas y los rayos, sube.
Y luego, más allá de todo,
sube.

Hasta el sol,
como un ave humana, como un aire enrarecido;
sube al sol y al tiempo,
y aún más allá sube
hasta...

Muda,
la voz que gritaba ahora es
muda.

martes, marzo 17, 2009

Una voz

Hay una voz enceguecida que me persigue
por todas las noches y los techos y las nubes
que no deja de repetirme, aún callada,
sus frases suicidas.

Hay una voz tumultosa que no es de nadie
y sin embargo me deja dias enteros y noches siniestras
sin el menor abismo del sueño;
la lejana pesadilla de su murmullo, únicamente.

Hay un deseo hirviente que me deja seca
y me incinera lento en secreto, no tiemblan ni mis mentiras;
las que invento y desinvento para no creer,
para no sentir siquiera,
el miedo que me carcome.


jueves, marzo 12, 2009

fragmento vi

Me estás perdiendo,
irrevocablemente.
El recuerdo no es capaz de sostenerte;
se ha corroído tu voz y

ya no enhebro con silencios los remiendos.

Me estás perdiendo,
y quizás esto fuera una última advertencia,
una esperanza contenida
que ruega abras los ojos a tiempo.

Me estás perdiendo,
irrevocablemente,
y ya no sé si es que temo o deseo
esta lejanía.

domingo, marzo 08, 2009

fragmento iv

Tu amor
irradia una luz polar sobre mis ojos,
deja en mis manos un polvo seco;
se enfría, poco a poco,
inundado por el mismo océano
que le dio de beber.

Tu amor

se ahoga.

martes, marzo 03, 2009

fragmento iii

Tu mirada me espera más allá del horizonte
y le temo.
Como a un sol que no amanece
le temo.


La espero de este lado del océano.