He logrado trasponerla,
aquella barrera de silencios
ya no es más que un recuerdo extraño
que ya no sé si inventé, si soñé
si lo dibuje hasta hacerlo real,
hasta crear yo misma mi propia asfixia
deslumbrante.
Lo he logrado y me sangraron las manos
y me latían de miedo mientras escribían,
mientras desenhebraban los pensamientos
hasta hacerlos sentimiento vivo, crudo,
completamente inútil e insincero, pero tan hondo.
Ahora quedan los trazos enérgicos e indefinidos,
fiel reflejo de la imaginación furiosa
y de su búsqueda desesperada.
Han quedado trazos de mí, pero yo de este lado
He logrado trasponer mis propias barreras,
las que busqué e inventé y dibuje
dentro de un cuaderno azul.
Pero yo, de este lado,
miro un inmenso sembrado
verde, amarillo, azul, blanco, castaño.
Siempre hay miedo de por medio
pero los ojos me brillan.
Mis pies de este lado
han traspuesto una barrera:
caminan en nueva hierba húmeda.
jueves, junio 25, 2009
miércoles, junio 17, 2009
Subterránea
Tengo mil caminos subterráneos
escondidos bajo la piel y las venas
de cosas que escribo y no digo
que pienso y no escribo
que planeo decir,
pero que mi lengua jamás recuerda.
Son subterfugios,
sub- refugios de la palabra,
de sensaciones,
que me van construyendo
como una red inmensa
y silenciosa.
Los túneles hacen correr mi sangre
pero no le dan nombre ni color conciso.
Jamás afloran a la vista sus garabatos,
permanecen como corrientes que me impulsan,
corrientes subconcientes
que me imantan al mundo
y me despegan de él.
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