viernes, julio 10, 2009

desaznarse

habiendo tantas sensaciones hermosas de las que hablar
elijo las más feas, las más peludas y pinchudas,
las que todos detestan,
simplemente por que sé que no tengo otra alternativa.

elijo anegarme en llantos tontos
elijo sentirme pequeña en un mundo gigante
elijo sentirme inútil e insuficiente
elijo quedarme mirando cómo todos despliegan alas

mis alas,
no existen.

las dejé bajo la cama, jugando un día,
y no volví a encontrarlas.
me dijeron que eran azules y que cambiaban con el color del cielo
me dijeron que iban a ser grandes y que me iban a llevar alto

abajo de mi cama se llenan de polvo
de polvo de brillantina, de pelusas violetas, de arañitas del papel
como si fueran mi juguete abandonado
y yo no supiera usarlo

Allá arriba van todas las alas coloridas que conocí
puedo verlas y llorar por ellos.
también puedo llorar de envidia.
también puedo quedarme pintando estas alas sucias con acrílicos de colores
convencida de que me llevarán alto algún día.

Yo no elijo quedarme acá,
pero cada noche, después de pensar por horas cómo escaparme por la ventana abierta,
elijo guardar las alas
e irme a dormir.