miércoles, marzo 16, 2005

Hace unos días...

Hace unos días tuve una experiencia no muy común en la que siempre me quise encontrar. El lunes volvía del colegio y me crucé en el camino con una anciana que venía muy lento con un bastón. Cuando estuve cerca de ella me preguntó si era muy difícil cruzar la siguiente calle. Me dí vuelta y miré hacia la avenida... definitivamente era algo difícil en las condiciones en las que esta señora se encontraba... Entonces.... como guiada por un halo de luz bondadoso me ofrecí a acompañarla. Siempre había querido saber qué se siente hacer eso... no es que fuera gran cosa, pero jamas me había pasado, y sentí que quizás ese era el momento. La acompañé esa cuadra y al cuzar la avenida, que por cierto, le hubiera costado mucho cruzar si no la ayudaba, vanían muchos autos y colectivos sin medir velocidad ni distancia.... me costó a mi imagínense a ella... Pero lo que mas me asombró fué lo que se me ocurrió luego de que me saludara y agradeciera. Fueron varias cosas: la primera, que eso tendría que ser algo normal, no que esa señora estuviera sorprendida de que alguien la ayudara en la calle. La segunda fue que la compasión me motivó a hacerlo. Cualquiera de mis seres queridos e incluso yo misma puedo con el paso del tiempo perder mis habilidades, de caminar, de correr, puedo envejecer.... y siempre pensé que en esos casos me gustaría que alguien me ayudara...
Y lo tercero pero mas curioso fue que, al darme la vuelta y cruzar, no me animé a mirar de nuevo a la anciana... porque tuve la sensación de que yo estaba formando parte de un cuento de hadas, y pensé que quizás la anciana sería una simple hada disfrazada, que tenía pensado desafiarme, demostrarme que a veces hay que bajarse un poco del pedestal al que se esta subido para ver que al fin y al cabo no siempre va a ser así, que ser gentil es un valor no muy tenido en cuenta por estas épocas, y que a mi se me puso una prueba. Quizás la señora siguió su camino y llegó a tiempo para el turno que la esperaba en su médico, o quizás desplegó dos alas y se convirtió en una de esas bellas mariposas que se pasean en marzo....

Yo sigo creyendo que la señora era un hada.....

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