lunes, noviembre 21, 2011

Inundación

Olas
que vienen y que van
bajo el asiento del colectivo.
Sumergidos
mis pies desnudos
en las olas que inundan
el fondo del colectivo.

Rozan mis tobillos
sea quizás que suben, que trepan
mi piel rocosa.
Sea que por fin se ha ahogado el mundo
sea que los pies embeben, alimentan su savia
que corre con el frío.

La inundación
en la que hunden sus patas las mesas
flotan balsas de papel, barquitos llenos de
gente que embebe
sus pies en colectivo.
en

lluvia vieja, de un día
repetido, acumulada
esperando
que crezcan las torres
acondicionadas
que coman las flores
que fumen las aguas
que se queme mi cuerpo
que granizen los suelos
que de semillas se llene, el tendaderal
que de hielo se cubran los pies de los
sus risotadas, sus angustias bien redactadas.

Que les inunde la lluvia toda la casa,
todo el pecho de agujeros,
todo el dinero triturado.
que se les quiebre en mil pedazos el techo
mientras por la pintura
entra el agua
y sus tibias angustias se les desesperan
y su voluntad tibia se desviva del insomnio
que se les hundan las bolsas de los ojos
cargadas de agua
de inundación
de la voluntad de los que no

del agua que los ahoga,
que los emborracha
que chorree toda la casa por las ventanas la lluvia del desgano
ese agua que vomitan los cuerpos y los baños
que rebalse de las mesas, que se quiebren todos los vasos
que naden los músicos en 3/4
que todo emerja para ser empapado
y una luz única truene ante todos los hundidos tejados.

Que venga la lluvia
que nos arrastre por las alcantarillas.
Con mis pies en el agua que mece
la estoy esperando.

1 comentario:

  1. Te juro estaba en ese bondi y se movía así. Un gustazo Aye, nos seguimos leyendo. Ale

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