domingo, febrero 19, 2006


Miro ese mar inmenso, tan azul que no distingo, y comprendo que es hora de despedirse. El sol se va, como queriendo armonizar y danzando su mismo baile, las nubes se tiñen de rosa. En esas idas y venidas noto que el mar no se acerca a lo que escribí en la arena, y timidamente va creciendo hasta devorarse esas letras. Juega para que le siga escribiendo, para que lo siga burlando y él siga borrando mis huellas. Entonces decido que ya no quiero jugar, sino, de verdad despedirme, no me puedo ir sin saludar; la arena se la lleva uno pegada, pero el mar es una imagen retenida en la memoria con ganas de recrearla, es una imagen nostalgica. Pero como aún brilla tranquilo ante mis ojos, puedo hacer que se grabe fijamente.

Seguida por el instinto me agacho a escribir.
VOLVEREMOS EN BUSCA DE NUESTROS SUEÑOS.
Una promesa, una premonición, una frase. Sea lo que sea lo tengo delante de mis ojos y sé que tiene un sentido. Comencé un sueño frente al mar, con esa simpatía arañandome los pies, y un año más tarde no hago más que recordar y preguntarme qué será este juego de la vida, que no hace más que sorprenderme al mirar hacia el pasado. Los mágicos giros, sus arriba y sus abaj, y cómo es todo un gran equilibrio, entre gritos y silencios vamos equiparando, y se llegan a comprender muchas cosas que en su momento eran enigmas, y un día de repente encajan como piezas de rompecabezas, otro día vuelven a ser enigmas, pero no me canso nunca de encontrarles el sentido.

Volviendo a ese mar, que no se queja de tantas preguntas pero tampoco me las responde, vuelvo también a mi sueño, y a lo mucho que creció. Hoy ese sueño encierra mil más y con la misma esperanza que hace un año dejo que se los lleve el mar.
Una mágica conexión no me permite dejar de mirar, mientras pienso en la próxima vez que abandone mis sueños en el mar: si será con él, si estaré sola de nuevo, o quizás quién sabe. Yo sueño en volver con él, por eso es que " Volveremos". Tantos sueños más, que no digo pero por dentro ansío, todos ellos abandonados por mi imaginación en ese mar que se abre al mundo, aunque vuelve entre ola y ola.Cuando miro el agua y la arena yéndose entre mis pies descubro un gran caracol rosado, un poco gastado pero entero, y comprendo el intercambio. Tus sueños por los míos.
Entre mis manos lo llevo con cuidado prometiendo que lo traeré la próxima vez, porque volveré en busca de esos sueños.


2 comentarios:

  1. ¿Cuántos sueños crees que custodia el mar?
    No conozco mejor manera de mirar a mis adentros que perdiendo la vista en ese punto donde el mar se confunde con el cielo.

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  2. Mar de palabras, de silencios, de cómplices sonrisas y lejanos recuerdos. Mar de mares y mares de mar.
    Es una delicia leerte. Un abrazo

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