jueves, julio 20, 2006

Sos ciudad, mi Buenos Aires

Eres ciudad, Buenos Aires, la más extraña que jamás he conocido. La más hermosa y detestable, la más atrayente y asquerosa. Eres dual, mi hermosa Buenos Aires.

Y yo qué más puedo hacer, más que moverme en tus calles atestadas y sentir que no soy nadie, nadie me ve, y hay tantas caras nuevas, caras que no veo ni veré jamás, y reconozco con facilidad las almas conocidas, porque son únicas en esa marea humana, son las únicas luces en las calles. Y de noche todo pareciera encenderse, muchos puntos, aislados y estáticos, que brillan en la noche y se ocupan de reemplazar sin éxito a las estrellas.
Sos brillante, Buenos Aires. En vos nadie duerme ni se detiene, en vos todos corren, en vos todos viajan por mundos diferentes en cada cuadra, y sin embargo es seguro que nadie sale de su mundo. En tus calles no hay más autos que los amarillos y negros, si hay otros son apenas unos pocos que se confunden con el cemento que te llena cada recoveco. Y estás tapizada, mi Buenos Aires querida, de tantos siglos de cultura e historia, de dinero y soledad, de gente, tanta gente; y están ya escritas tus calles y los libros en tu nombre se multiplican. Yo te leo desde J. y veo cuántas rayuelas jugamos en tus calles.

Sos opaca y resistente, se erige desde tus pies una montaña de edificios, ladrillos, asfalto, adoquines, ventanas, puertas, baldosas y metales que se mezclan en una masa indefinida y atemporal, porque en vos se combinan los siglos desde tu independencia, se combinan la modernidad y la decadencia en sus extremos arquitectónicos.
Sos enorme y pequeñísima, todos tus centros están tan lejos que nadie percibe la cercanía entre ellos, y en tu orgullo te enormeces y te hacés gigante a los ojos ajenos, los que te miramos desde afuera como al monstruo que nos encanta primero y luego nos devora.

Sos ecléctica y mestiza, sos un espíritu demasiado grande que se abre sin freno en rutas y autopistas salvajes hasta los extremos del mundo, y abarcas tanto que podrían sonar al unísono los mejores tangos junto con las cumbias más populares, y serías siempre vos, Buenos Aires, la única y la dual.
Sos perfume, de esos que envenenan el alma con dióxido de carbono, de esos que nublan la vista y te hacen toser. Sos árboles verdes en plazas del centro, árboles que respiran nuestros inventos tóxicos y a cambio nos dan aire celeste, y el aire enseguida se mezcla con el humo y nuestros pulmones se tiñen lentamente color ciudad sin que apenas lo percibamos.


¿Por qué serás tan gris a veces, Buenos Aires, si tenés la posibilidad de ser tantos colores? ¿Por qué tendrás que tapizarnos el cielo con carteles inmensos para que así nosotros soñemos un día con verlo? ¿Por qué me dejás aún con palabras en la boca para que no deje nunca de hablarte y nombrarte? ¿Por qué serás tan hermosa que no puedo dejar de mencionarte ni de pensarte, a pesar de todo lo que sos y devorás día a día?



Eres ciudad inmensa, Buenos Aires, y eres por esto la ciudad más extraña del mundo.

7 comentarios:

  1. Buenos Aires tiene la particularidad de representar infinidad de mundos. Es un fenómeno único en nuestro país. Allí está todo, casi sin límites determinados. En ella todo se sobredimensiona: es muy grande, muy distinta, muy atrapante, muy detestable, muy repudiable. Lo bueno y lo malo confluyen. Pero a nadie le resultaría indiferente. Un beso grande. A vos y a tu Buenos Aires.

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  2. Bello homenaje, es hermoso estar compenetrado con una ciudad en todos sus aspecto. Como amo a LIma con sus bellezas y sus monstruos, es bella, y siempre lo será.

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  3. Que linda tu descripción de esta caotica ciudad.
    Pero decime sino, a pesar de todas sus cosillas, uno está atado a ella de una forma, que por ej, a mi otras ciduades no me despiertan.
    ¿Será su ritmo, su locura, su variedad, su oscuridad? No se...
    Me encanta haber vuelto a comentarte y encontrar este texto tan ilustrativo de la Big City.

    Besos

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  4. Me dejaste impresionada con este Buenos Aires...vengo viendo a través de tus letras los sentimientos encontrados que te produce tu terriblemente bella ciudad.
    Gracias a ti, hoy, ya tengo más ganas de conocerla, espero que llegue pronto el día que suceda...prometo contarte mi impresión.

    Besos, preciosa Aye.

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  5. Adriano: es mil mundos en una sola ciudad, por eso jamás nos es indiferente. Aunque la costumbre la haga lucir poco.

    Besos!

    JAG:
    las grandes ciudades tienen sus magias, viste?

    Caroks:
    me encanta que te hayas pasado por acá a pesar de que la Big City te imponga tantos tiempos que no rendirían jamás en la vida normal.

    la gran ciudad te despierta muchas cosas, pero jamás te despertará las mismas que tu pueblo, no es cierto?
    =)

    besos!

    Cascabel:
    Estoy conociendo la gran ciudad, así como sé que un día la conocerás vos, y bueno, son estos los efectos que tiene en mí, gigante que obnibula mis mente, que me deja extasiada en todos sus aspectos, sorprendida e impresionada.

    Esperaré curiosa tu impresión.
    Besos cascabelito!

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