lunes, febrero 12, 2007

Llorando en la vereda

"One may think we’re alright
But we need pills to sleep at night
We need lies to make it through the day
We’re not ok"
Uno puede pensar que estamos bien
pero necesitamos pastillas para dormir de noche
Necesitamos mentiras para seguir adelante durante el día
No estamos bien
The Perishers



Quiero sentarme a llorar en la vereda, sin que me importe si la gente me mira o si los autos tocan bocina ante el descubrimiento de mis piernas desprotegidas.
Quiero que el cordón sea mi asiento, el lugar donde extinga esta tristeza asesina, y que la calle sea mi hogar y mi reencuentro, no un peligroso paraje del cual debo huir constantemente. Quisiera no acelerar más mis pasos, sentarme a descansar bajo la sombra y que de mí solo quede un rastro, y que sean esas flores lilas que derraman los jacarandás esta primavera.




Esos jacarandás me fascinan. Plagan las calles de barrio y las que ostentan ser ciudad también; se confunden con el cielo hacia el horizonte, y por eso algunos no los ven; tiñen la ciudad de ese color tan primaveral justo cuando el sol se eleva y nos quiere abrasar con su calor.



Y el jacarandá que está encima de mí me cubre de flores al soplar el viento, quizás quiere que no llore más, o quizás sea como todos aquí y quiere que me esconda a llorar mis penas, que no muestre mis lágrimas a la gente, que la vida es seria o es fiesta y estar triste no es cosa de este mundo.
A mi no me importa.



Ya no me importa, que me vean llorar si se atreven.


Este mundo no es rosa ni es lila, no siempre hay sol cuando está despejado el cielo, yo tengo ganas de llorar en la vereda, y no me importa más que esa ola gris que me invade.


9 comentarios:

  1. Qué bonita tu imagen junto al jaracandá. No los conozco, porque por aquí no hay. Pero veo la foto y supongo que es el que nos regalas...
    Un saludo de lunes ya medio extinto, Aye.

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  2. A llorar las penas y que no importe un bledo quien está mirando. Las lagrimas se pueden convertir en las gotas que rieguen un futuro sueño.
    Aye... los jacarandá hacen que quiera ser más feliz, espero que eso te contagie.

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  3. Pues llora, Aye, llora...Estoy segura de que erramos cuando intentamos esconder las lágrimas, que inconscientemente lo asociamos con un síntoma de debilidad y no es así. Llorar es una necesidad, una expresión necesaria de un sentimiento bien sea negativo o positivo.
    Yo a veces lucho por llorar, porque después me queda una sensación de alivio, como si todas las lágrimas arrastraran con ellas parte del dolor que tengo en el momento. Luego, todo se ve más claro, más limpio. Quizás igual de triste, pero al menos lo hemos expresado, lo hemos dado una vía de escape.

    Ahora, te digo que si me encuentro contigo en esas calles y te veo llorando, nadie te libraría de un abrazo enorme, un abrazo largo, uno de esos callados, blanditos...Ya sabes, ese abrazo.

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  4. Se puede llorar de tristeza. Se puede llorar por la emoción de una alegría. Se puede llorar. Y "dejarse llover", ja ja...Confieso que alguna vez sí me ha pasado...En las calles de Trelew...en mi adolescencia...Caminaba sin destino, solía andar por allí, buscando mi rumbo...Y el desconsuelo me ganaba. Reprimía el llanto, pero a veces no podía...

    También me he emocionado mucho por sucesos hermosos. Como los de estas vacaciones, el volver a reencontrarme con mis raíces.

    Nuestras lágrimas son nuestras. Ellas nos dicen algo. En la vereda, también, es posible encontrar explicaciones que nos hagan alertar de lo que a nuestro alrededor sucede.

    Brindo con una lágrima, que pronto se secará, pero que...no dejará de ser.

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  5. ¿Aye versión betaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa?

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  6. Lo denuncias bien: la vida no es estar serio o estar de fiesta, la vida es estar muchas cosas, también triste, también sonrisa.

    Pero hasta para estar triste hay que saber, hasta para reír hace falta saber. Igual es eso.

    Yo creo que el jacarandá no ha hecho como los demás. Creo que se ha detenido en tu tristeza y que las flores que arroja quizá son sus lágrimas diciéndote que ahí está, pidiéndote así que alces tu sonrisa para disparar los colores lilas a ese cielo que también espera.

    Mil abrazos.

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  7. Quería decirlo y lo olvidé: la canción es un auténtico regalo, una maravilla, y la foto, también, preciosa.

    Sí.

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  8. Llora sin explicación ni razón si es que queres llorar.

    Te dejo un beso enorme

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  9. Gracias a todos por sus palabras
    =)

    Nos veremos pronto!

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Quienes dejan brotar las palabras...