martes, marzo 17, 2009

Una voz

Hay una voz enceguecida que me persigue
por todas las noches y los techos y las nubes
que no deja de repetirme, aún callada,
sus frases suicidas.

Hay una voz tumultosa que no es de nadie
y sin embargo me deja dias enteros y noches siniestras
sin el menor abismo del sueño;
la lejana pesadilla de su murmullo, únicamente.

Hay un deseo hirviente que me deja seca
y me incinera lento en secreto, no tiemblan ni mis mentiras;
las que invento y desinvento para no creer,
para no sentir siquiera,
el miedo que me carcome.


2 comentarios:

  1. Hasta con esa voz siniestra y el miedo que te carcome, sos una poeta que crece cada día.

    La voz dejará de repetir frases suicidas y te va a invitar a la vida, no te olvides que es como una cárcel con las puertas abiertas, eso dice el "ruludo" ;)

    Besos linda, te quiero.

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  2. Interesante eso de combinar sentidos...Una voz ciega, algo que habla y no se escucha... El miedo. El miedo es un lenguaje en sí mismo.

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Quienes dejan brotar las palabras...