viernes, agosto 20, 2010

(fénix)

"No soy yo quien escribe estas palabras huérfanas."
Oliverio Girondo

La poesía ya nada significa
Olvidó su capacidad de nombrar,
ahora sólo es una manía
obsesiva
de controlar los fragmentos inútiles
del mundo
de corroborarlos y ordenarlos
darles una función (inútil, imaginaria)
catalogar desnudar encasillar
las palabras ya no hacen dibujos
encadenan, “etiquetan”

ahora el silencio es más valioso
no tiene cláusulas obligatorias
no tiene principio ni fin
el silencio es la muerte del
lenguaje, sí.
pero también es esta manía
que no me deja
escribir las palabras como
continentes desconocidos
sino como cárceles,
que no hacen más que ahogarme

Quizás sea la hora del
silencio,
de la desesperación.
(el silencio no puede, realmente, ser una opción)
O quizás ya sea hora de inventar
un lenguaje nuevo.

6 comentarios:

  1. Me parece esencial, que anheles la palabra valiosa, ante el ruido del esquema pre-establecido. Que prefieras el silencio, de donde nace el impulso para crear. Gracias por tu poema!

    ResponderEliminar
  2. Quizás la poesía sea más poesía cuando es consciente de la estrechez de las palabras para expresarla.
    Y cuando apela a un imposible silencio que se queda siempre en algo interior de lo que brota, espléndido como éste tuyo, la auténtica poesía.

    Besos.

    (Enhorabuena una vez más por vuestro programa de radio. Ya me he puesto al día, con excepción del de las migraciones que estoy ahora descargándome y de la mitad del de los juguetes que ha resultado excesivamente largo -tiene más de 80 megas por haberlo grabado con demasiada definición- para descargármelo sin banda ancha. A ver si puedo participar en el del próximo sábado, ya que en el anterior no me ha sido posible)

    ResponderEliminar
  3. El silencio tal vez sea una forma de hablar sin lenguaje, con pura emoción y sensación; tal vez una forma de hablar con el cuerpo, una forma de decirlo todo sin decir absolutamente una palabra.

    Y sin embargo, llamo al silencio sólo como una invocación a la palabra, como una forma de abrir las aguas entre las palabras que sólo son garabatos, y las palabras que son capaces de convertirse en mundos.

    Es un intento, claro, pero prefiero arrojarme a ese silencio para desde allí dejar brotar las palabras que surjan.

    Gracias a ambos por sus comentarios y por leer con esa voluntad y esa frecuencia :)

    ResponderEliminar
  4. Hay un pasaje de Adam Buenosayres que precisamente habla de este tema... cuando lo encuentre te lo mando

    ResponderEliminar
  5. Qué bueno! Gracias Marcos! lo espero ansiosa :)

    ResponderEliminar
  6. Hola Aye, te envie lo de Marechal por gmail porque era un poco grande pare ponerlo acá.

    ResponderEliminar

Quienes dejan brotar las palabras...