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miércoles, septiembre 28, 2011

retóricas

De qué sirve ese arte de ordenar las palabras,
de inventar los vocabularios
-retórica, le dicen-
si no puede con ella nombrarse lo no dicho,
hacerlo explotar de sentidos
y ver cómo decora con colores un antiguo silencio.

Me cuesta definir mi lenguaje
dentro de la poesía.

jueves, octubre 14, 2010

disección III

Entonces
la poesía es inútil
si no puede dibujar trazos leves en el alma
como el viento cuando
roza la superficie del agua.

domingo, septiembre 12, 2010

Estampida

Como un trote de caballos que retumban dentro
como un ruido de cárceles rompiéndose en pedazos
como las olas fugaces estallando en las rocas milenarias
pero también
como un susurro de viento frío
como un sabor amargo que acomete en la duda
como un despertar ciego ante la evidencia de la respuesta
como un correr furioso de hojas blancas tapizadas de símbolos negros
que urgen por volver al cauce del río demencial del que emergen
como buscando la vida que habían perdido.

Allí vienen

Se los ve venir como humareda a lo lejos
como un canto de sirenas, como un rugir de motores
como un colapso de sentidos
atropellándose en las esquinas y
lloriqueando como niñas desesperadas,
ululando como lechuzas despabiladas.
Me están despertando y ya llegan

Suben a mi cuerpo como un deseo urgente
me dominan y soy toda letras negras
poemas desesperados
por amor, por odio
por despertar y por soñar, por dibujar mundos
imágenes terribles.
Silencio.
Tantos significados sólo me desvelan
y me dejan acurrucada en la noche y el silencio
como si me esperara un ancho océano por nada
y aún mis pasos fueran débiles.

viernes, agosto 20, 2010

(fénix)

"No soy yo quien escribe estas palabras huérfanas."
Oliverio Girondo

La poesía ya nada significa
Olvidó su capacidad de nombrar,
ahora sólo es una manía
obsesiva
de controlar los fragmentos inútiles
del mundo
de corroborarlos y ordenarlos
darles una función (inútil, imaginaria)
catalogar desnudar encasillar
las palabras ya no hacen dibujos
encadenan, “etiquetan”

ahora el silencio es más valioso
no tiene cláusulas obligatorias
no tiene principio ni fin
el silencio es la muerte del
lenguaje, sí.
pero también es esta manía
que no me deja
escribir las palabras como
continentes desconocidos
sino como cárceles,
que no hacen más que ahogarme

Quizás sea la hora del
silencio,
de la desesperación.
(el silencio no puede, realmente, ser una opción)
O quizás ya sea hora de inventar
un lenguaje nuevo.

miércoles, diciembre 02, 2009

Poesía intentada



Intento la poesía como una forma de nombrar las cosas, de comprenderlas. Darles un sentido propio y ajeno, nuevo, inventado por la conjunción de esas palabras exactas y no de otras. Pero no siempre la poesía es musical o elegible. A veces es tan escurridiza que no logro plasmarla en la integridad que la concibo. En la mayoría de las veces apenas si logro una imagen, fragmentaria, unívoca, unilateral. Nunca la complejidad de rostros que posee.

Si intento seguir escribiendo es porque necesito encontrar esa multiplicidad de mundos desde un solo lado. Las palabras son pocas, pero delimitan los espacios necesarios. Y si no los delimitan, pueden inventarse. Siempre. La poesía puede inventarse, también las palabras. Sólo así vive la lengua, de invención en tropiezo y de tropiezo en habla, en boca sucia, y finalmente en diccionarios y enciclopedias. Lo que allí duerme, como momificado, en realidad vive enredado en miles de lenguas poderosas que deforman y multiplican.

Sólo así cobran sentido los sentidos, los lenguajes inútiles, los espacios inabarcables. Sólo así, inventándolos, se puede usarlos. Sólo haciendo poesía vive el lenguaje. Sólo escupiendo poesía. Degustándola, inventándola. Rompiendo todo, sólo así se hace poesía y lengua viva.

Sólo así, intentando.

miércoles, agosto 12, 2009

En sueños

El cansancio.
Las palabras huyen de la mente y apenas puedo retenerlas por segundos.
Estoy sedienta de letras, de verbos en mis manos; hay tanta piedra por hacer, tanto barro por pulir. Es todo tan vital y necesario que las palabras huyen, caen como patas inestables.
Yo, mi lenguaje, vacilan ante este agotamiento, pero deciden no rendirse.
Siguen escribiendo en sueños.

sábado, septiembre 20, 2008

Poéticarte

Primero, dudar de su nombre.
Quedarse en el ardor de la duda.
Extasiarse.
Luego comenzar un acto de
nombrar y ordenar las cosas.
Ritual y
Evitar pensar únicamente en símbolos.

Todo esto como si fuera aire que respiro,
sangre circulando,
la última gota de vida que queda por dar,
y la estirara más y más
para que cuando cayera estrellase en sí misma.
O jugar un juego no buscado:
saltar, reír, llegar al cielo.

En los albores de la vista -ese abrir puertas infinitas-,
en el nacimiento insurgente de la duda,
en las puas y espinas bajo la piel,
en el vómito imperceptible;
como si se tratase de abrir un mundo,
jugar a la rayuela,
estirar la mano para abrazar otra mano
o limpiar la miseria humana que cubre.

Es así que
intento escribir

Como si clavara las uñas en otras carnes,
vírgenes de emociones.